EL INFIERNO AMARILLO YA NO PASA POR MIOÑO, CRUCES, BARACATOWN...
La noticia es tan impactante que la creo merecedora de una sección del mitinpoint, que, por cierto, anda más muerto que La perla negra desde que no vamos a jugar kinitos... A lo que iba, la línea de autobús Castro-Bilbao: la semana pasada me monté en tan vetusto medio de transporte como otras miles de veces antes, o sea, mentalizada de que la tourné por los rincones más inverosímiles de Cantabria y Vizcaya iba a tomar 60 minutos de mi vida en el mejor de los casos, cuando, ¡oh, sorpresa! el trayecto va y se limita a montarme en Castro y parar en Bilbao y ¡PUNTO! Júbilo, lloros, palmas, abrazos entre los pasajeros que aún desconocíamos la buena nueva... una amalgama de sensaciones que aún hoy me ponen la carne de gallina y hacen aflorar mi lágrima fácil. La expresión de las caras de los sufridos usuarios era de absoluta incredulidad, y es que cuando se sufre una situación absurda durante toda una vida, no se da crédito a la mejora cuando ésta llega. En resumidas cuentas, ni yo ni mis generaciones futuras volveremos a arrastrar la pata por todos esos pueblillos de mierda que me chupan un pié para llegar a Bilbao. Viva el concepto "autobús directo", ¡VIVA!
MP
