Una de tantas fiestas veraniegas
Las mejores fiestas siempre ocurren cuando menos te lo esperas y sobre todo cuando son casi improvisadas. Nos juntamos de repente unas 10 personas y eso que fallaron 2 (Pedro y Elco). Se fueron porque la ventanilla del coche se suicidó al fondo de la puerta. ¿Tendrá algo que ver que yo iba dentro del coche? El caso, que 3 moteros leoneses, llamémosles Paco, Miguel y Jóse, hicieron aparición en Castro City, por el simple placer de disfrutar de una fiesta en compañía de majas castreñas, jeje. Y como éramos demasiados para manchar e incluso llegar a romper algo de casa de Maripi/Miguel, hay que contar con que en esa casa ya hay muebles y suelo de madera, la fiesta se trasladó al súper ático power de la Móni (aunque ella no estaba, es lo que tiene ser hermana y tener llaves, jeje). No resultó difícil ponerse de acuerdo cuando hablamos de bebidas; vinito pa empezar y licores de los duros para seguir de charleta. Media botella de cada bebida alcohólica por cabeza, sería suficiente. (1/2 vino+1/2 licor duro). Mucho más nos costó ponernos de acuerdo con las pizzas; la de vueltas qué dimos!!!Aunque para vueltas, las que dieron los 3 moteros cuando fueron a buscarlas… y no es que se perdieran por el pueblo, no! Primero los del telepi se habían confundido, poniendo un queso que estaba terminantemente prohibido en la pizza de Miguel; una vez solucionado y de vuelta a casa, se perdieron en el garaje!! Me río yo de mi orientación!! Se metieron en otro, las llaves no iban, salieron, volvieron, por el portal, por una puerta, por otra… Hasta que por fin, llegaron al hogar.
Después de cenar montamos el chiringuito en la terraza, ya que había “barra libre” y después de unas cuantas risas y que nos dieran casi las 3 de la mañana, decidimos dejar que nos vieran en el pueblo. Aquí ya empiezan las lagunas de los asistentes a tal evento. Unos se recogieron por sueño, otros fueron a sacar dinero y los demás nos dedicamos a lo que se nos da muy bien, beber cervezas varias. Es por ello, que sin darnos cuenta, acabamos cerrando el safari y arrastrándonos hasta la panadería casi en cuclillas, con tan mala suerte, que ya no me acuerdo si es que estaba cerrada o es que había mucha cola. Nuestra sensación de hambre no era extrema y nuestras ganas de dormir superaban las de cualquier bollo, así que calabaza, calabaza… Y es el día de hoy, que una que yo me sé (y no soy yo) aún está de resaca…
Maríte
JODER PA Q DIGAN Q SEGUNDAS PARTES NUNCA FUERON BUENAS…Y AQUI TENEMOS, ENCERRADOS EN EL GARAGE DOS…OTRA HISTORIA PARA RECORDAR…
POR CIERTO Q ME PILLE UN PEDAL DE LOS BUENOS Y UNA VEZ MAS FUME PORROS DELANTE DE LA GUARDIA CIVIL!!!…Y NO ME DECIAN NADA!!!…ENDE LUEGO COMO ESTAN LOS CUERPOS DE SEGURIDAD DEL ESTADO AUN RECUERDO CUANDO CORRIAMOS DELANTE DE LOS GRISES, JAJAJAJA
¿Por qué será que sólo me acuerdo de lo bien que lo pachemos en el ático-bareto? Luego siento un vacío… Chicos leoneses, fue genial la visita! Besotesssss
L
A ver, Iker, madura! ser guardia civil no conlleva pertenecer a otra raza; ellos también beben, fuman y hasta mantienen relaciones sexuales… cuando les dejan, como el resto de los mortales!
Y sí, la de la resaka hasta el martes era yo…
MP
Hola Corazones de Primavera; no se si sois escaladoras o contrarelojistas, lo que esta claro es que de pedales andais pero que muy bien.
Un beso.