Lo que pasa por limpiar…
Soy MTe y sus voy a narrar mi pequeña pero intensa aventura del domingo por la mañana… Esto de no salir de fiesta por la noches, hace que madrugue más de la cuenta, con lo cual, a las 8:50 ya estaba en pie. ANita, mi compi de piso, es como una madre y se le ha ocurrido decir que no se veía na a través de los cristales que tenemos en la cocina y que los iba a limpiar. Yo, que soy mu buena compi de piso, le he dicho que le ayudaba a frotar y frotar. Yo le doy por aquí, tú le das por allá… espera que quito las puertas, enjabona bien para que salga, voy a darle por aquí… oh. oh!!! he cerrado las puertas! y estamos las 2 en el balcón!!!!! - pues estamos encerradas! -anda ya, estás de coña.. podrás desencajar las puertas, no??, no???? - que no, que no… joder y ahora que hacemos??? y encima me estoy cagando!!!
En esto que se asoma una señora del edificio de enfrente, que la conocemos porque tiene un gato que se acerca mucho a la repisa y siempre andamos pendientes a ver si se suicida… y nos dice que no hay remedio! que eso no abre! que a ella tb le pasó una vez, que si su marido no se qué… total, que nos pregunta a ver si sabemos el tfno de alguien que pueda venir a abrirnos… pos no señora y la agenda en el balcón, como que no la guardamos. La señora mu amable, ha llamado a los bomberos! pero antes de venir, se han pueso en contacto con la policía. No hay que ser mu listo para saber que si estamos encerradas en casa, en un balcón, es porque no podemos salir de él, no? bueno, pues el poli ha llamado al timbre.. anda que…
El caso es que de repente le vemos en el balcón de los vecinos de al lado. Ha visto que teníamos el balcón del salón abierto y ha pasado, diciéndonos que si se mataba, que cuidásemos de sus hijos… Luego se ha descojonado y nos ha dicho que cómo se nos ocurre ponernos a limpiar con el día que hacía! que nos pusiéramos wapas y nos fuésemos de paseo… manda wevos!
Hemos salido al balcón nuevamente a darle las gracias a la vecina por llamar y hemos terminado de limpiar los cristales. Eso sí, yo dentro de la cocina sentadita en la banqueta.
Fin de la historia.