Nos mudamos!
http://mitinpoint.blogspot.com/
Nuestras excursiones a Ribadesella siempre se presentan como uno de los grandes acontecimientos del verano. Este año, como no podía ser de otra manera, también lo ha sido. Paco y yo decidimos ir de avanzadilla, para que el resto de la tropa encontrara el viernes un lugar confortable donde dormitar, rendirse al sol o pasar el fin de semana lo más sombreados posible. Debido a este acontecimiento, tuvimos que sufrir anécdotas varias, que se plasman en el mitinpoint a modo de recuerdo.
Llegamos el jueves, sobre las 8 de la tarde y cuál es nuestra sorpresa que al llegar a la campa de otros años, nos la encontramos cerrada al público y de hierba hasta las rodillas. Nuestro gozo en un pozo y teníamos la responsabilidad de buscar cobijo para el resto. Sin que cundiese el pánico, nuestra primera misión era aparcar mi car y buscar un campamento con la moto, que cabe por cualquier lado. El primer desembolso se produjo en el aparcamiento, que los tíos nos cobraron 20€ por dejar al sol el coche todo el fin de semana. Menos mal, que a unos
500 metros encontramos el suelo donde poner las tiendas; eso sí, a todo lujo: baños públicos olorosos y duchas de agua congeladita de lo más agradable, sobre todo para quien quiera despertar con una pesadilla. Al módico precio de otros 20€ por cabeza, nos dejaron entrar en el lujoso hotel.
Ya con lugar para dejar maletas, dimos unos 7 viajes con la moto para trasladar toooooooooodas las cosas que llevábamos en el coche (casi toda la comida de todo el fin de semana para 7 personas (paquetes de pan bimbo, bollos a triska, paquetes de todo tipo, aceitunas, mejillones y almejas en lata, menuda mariscada hicimos!! la bebida de las 3 noches: cervezas, ron, ginebra, coca-colas, shandys, jiji), un toldo, tres tiendas de campaña, equipaje de 3 personas, 2 cascos de la moto, 2 esterillas, 3 colchonetas, un inflador, 3 cojines, 5 garrafas de agua, el casseto con las pilas, 2 linternas… y más cosas que seguro se me olvidan. Bueno, después de trasladar todo esto al campamento entre Paco, la moto y una servidora, pues el Paquito y la menda, nos pusimos a montar las tiendas. Al terminar, más relajados, cenamos y a beber se ha dicho. Después de pimplarnos la botella de ron entre los 2, ya teníamos el cuerpazo entonado pa salir a bailarlo todo. Pues no, se puso a llover sin control y no tuvimos más remedio que meternos en la tienda e inflar las colchonetas. Eso sí, no os penséis que a dormir, nonono, tampoco a hacer otras cosas, mal pensados!!, estuvimos toda la noche escuchando a los vecinos que tenían el musicón a tope, cuando digo a tope, es a tope, el cual apagaron a las 8.30 de la mañana. Nos pasamos toda la noche suplicando para nuestros adentros, entre canción y canción: “por favor, que sea la última”.

El viernes apareció el resto del equipo. Después de todo el miedo que los medios de comunicación nos habían metido, diciendo que no dejaban meter los coches en el pueblo, desviamos los vehículos por otra carretera. Hasta el fondo con el coche y encima encuentran aparcamiento casi a la misma distancia que yo y lo que es mejor, sin pagar. Rueda de reconocimiento del complejo hotelero, intercambio de experiencias de los viajes, bla bla bla… a cenar y a beber!!! Katxi en mano, nos fuimos a un chiringo que tenían montado unos madrileños mu preparaos, con el generador, el toldo, el musicón, el micrófono (que no megáfono). No me preguntéis cómo, ni cuándo, ni por qué, el caso es que acabamos cantando todo el repertorio de copla española micrófono en mano pa toda la campa. Después nos fuimos al pueblo a desmelenarnos más aún, hasta que nuestros cuerpecillos nos arrastraron a la tienda de nuevo, a altas horas de la madrugada. No sin que antes, Paco se subiera a un balcón a bajarse los pantalones, mientras medio Ribadesella le miraba con envidia (los chicos) y el otro medio con ojos golosones (las chicas).
El sábado Mari Paz nos abandonó en esta aventura, ya que al parecer, había un par de arañitas en su tienda que le impedían conciliar el sueño, y los de al lado no le habían dejado dormir por los ruiditos de la música de media mañana… jijij. Para nosotros se presentó como un día tranquilo, de esos que pasas en familia hablando de todo y de nada a la vez, donde cada uno va y viene, duerme, merienda, fuma, se ducha, pasea… y llegada la noche, vuelta al ataque. Katxis hechos a ojo y hasta la raya, cigarrito por aquí, porrito por allá... y de repente, nuestros nombres son reclamados por el micrófono de los madrileños. Se han quedado con ganas de más, quieren más copla. Dicho y hecho. Allá que nos plantamos a seguir con el repertorio; esta vez le tocó a Pimpinela. Vuelta al ataque de las callejuelas, a seguir dándolo todo, hasta agotar las reservas de líquido del pueblo.

El domingo fue muy, pero que muy duro. Ya no sabíamos ni lo que era una piqueta, ni cómo doblar toda esa tela para que entrara en una bolsa enana, ni qué hacer con todas las sobras, dónde meter la basura, cómo salimos de aquíiiii!!!!! Coches y más coches, y calor y más calor… Por fin todos en los vehículos partimos rumbo a nuestros hogares. Después de toda la recogida, la caravana, el calor, las 4 horas de viaje... llegamos. Lo releo y parece que ha sido agotador, pero el año que viene… ¡repito!
Las mejores fiestas siempre ocurren cuando menos te lo esperas y sobre todo cuando son casi improvisadas. Nos juntamos de repente unas 10 personas y eso que fallaron 2 (Pedro y Elco). Se fueron porque la ventanilla del coche se suicidó al fondo de la puerta. ¿Tendrá algo que ver que yo iba dentro del coche? El caso, que 3 moteros leoneses, llamémosles Paco, Miguel y Jóse, hicieron aparición en Castro City, por el simple placer de disfrutar de una fiesta en compañía de majas castreñas, jeje. Y como éramos demasiados para manchar e incluso llegar a romper algo de casa de Maripi/Miguel, hay que contar con que en esa casa ya hay muebles y suelo de madera, la fiesta se trasladó al súper ático power de la Móni (aunque ella no estaba, es lo que tiene ser hermana y tener llaves, jeje). No resultó difícil ponerse de acuerdo cuando hablamos de bebidas; vinito pa empezar y licores de los duros para seguir de charleta. Media botella de cada bebida alcohólica por cabeza, sería suficiente. (1/2 vino+1/2 licor duro). Mucho más nos costó ponernos de acuerdo con las pizzas; la de vueltas qué dimos!!!Aunque para vueltas, las que dieron los 3 moteros cuando fueron a buscarlas... y no es que se perdieran por el pueblo, no! Primero los del telepi se habían confundido, poniendo un queso que estaba terminantemente prohibido en la pizza de Miguel; una vez solucionado y de vuelta a casa, se perdieron en el garaje!! Me río yo de mi orientación!! Se metieron en otro, las llaves no iban, salieron, volvieron, por el portal, por una puerta, por otra... Hasta que por fin, llegaron al hogar.
Después de cenar montamos el chiringuito en la terraza, ya que había "barra libre" y después de unas cuantas risas y que nos dieran casi las 3 de la mañana, decidimos dejar que nos vieran en el pueblo. Aquí ya empiezan las lagunas de los asistentes a tal evento. Unos se recogieron por sueño, otros fueron a sacar dinero y los demás nos dedicamos a lo que se nos da muy bien, beber cervezas varias. Es por ello, que sin darnos cuenta, acabamos cerrando el safari y arrastrándonos hasta la panadería casi en cuclillas, con tan mala suerte, que ya no me acuerdo si es que estaba cerrada o es que había mucha cola. Nuestra sensación de hambre no era extrema y nuestras ganas de dormir superaban las de cualquier bollo, así que calabaza, calabaza... Y es el día de hoy, que una que yo me sé (y no soy yo) aún está de resaca...
Maríte
Ayayayayay queridos fieles!! El sábado 12 (cumpleaños de Noelia) asistimos la primi y yo a un espectáculo de variadas sensaciones. Acudía nuevamente el grupo “El canto del loco” a ofrecer un concierto a Santander. Llegamos a la hora justa del momento exacto en que empezaban a deleitarnos con su música y presencia. Fuimos colándonos por entre los eurojuniors, haciéndonos hueco para acercarnos a nuestros ídolos lo más posible. Y así fue; cuando la distancia nos pareció la correcta, aposentamos nuestros cuerpazos y clavamos los pies en el suelo para que nadie se atreviese a movernos de allí. Hacía tiempo que no experimentábamos tal descarga de adrenalina. Parecía que habíamos vuelto a los 20; nos acompañaban las ganas, el descanso, la garganta, el alcohol en el cuerpo , las letras de las canciones y lo salidas que estábamos. Les tiramos besos, les gritamos wapos, les cantamos las canciones, les grabamos en video…Total, nuevamente una grata experiencia que nos hizo sentirnos más jóvenes aún.
Esta es, nuevamente, otra gran historia, graciosa como cualquier otra, donde la angustia (de una) y la risa (de la otra) vuelven a unirse. Situación: viernes tarde con sol reluciente. Mari Paz me llama para comentarme que su maridito va a ir a Liendo a jugar al frontón con sus amigos y que nosotras, nada deportistas, podíamos aprovechar para conocer la playa del pueblo y recorrer sus terrazas en busca de cañas. Y así fue. Allí dejamos reunidos a los 4 maromos, dispuestos y preparados para sudar la gota gorda persiguiendo una pelota, mientras nosotras nos íbamos en el coche de Miguel, en busca de la playa.
Medio perdidas estábamos cuando apareció un viejecito en medio del camino. ¡Quién nos mandaría preguntarle por el camino hacia la playa! Muy amablemente nos indicó. Empezamos a subir por una carretera infernal, estrecha, llena de baches, ¡qué digo baches!, eran agujeros, tan profundos como para meterse dentro y bucear en días de lluvia, precipicio a la izquierda y super cuneta con reguero a la derecha.
Total: mercedes enorme de frente, con 3 maromos luciendo gafas de sol y el poco moreno que les había dado tiempo a coger. Ellos bajaban, nosotras subíamos. Se paran. Hacen gesto de que movamos nosotras el coche. Maripi se pone algo nervious, pero decidida, mete marcha atrás y nos dejamos caer hacia la derecha para que pasen los chulos-pedorros. Consiguen pasar y cuando intentamos avanzar, una vez metida la primera... se cae la rueda de delante a la super cuneta del reguero. Intentamos sacarlo tirando de freno de mano, pero nada, imposible. La única solución es ir a buscar a los “hombres” y que rescaten el vehículo.

Calculando que estaríamos a unos 45 minutos andando, la Maripi decidió hacer “auto-stop” y parar a una pareja muy amable que volvía de la playa. Nos acercaron hasta el frontón (habrían pasado escasos 20 minutos) y contamos lo ocurrido. Cual grupo de rescate regresamos al lugar donde habíamos dejado abandonado al pobre coche con las luces de emergencia. ¡Empuja, ¡acelera!, ¡espera que pongo una piedra!, ¡siéntate encima y haz peso!, ¡yo me dejo el casco por si acaso! Y nada, no hubo manera. Sentados en la carretera cual domingueros, pero sin bocata de tortilla, esperamos 45 minutos la presencia de la grúa. Rescató al coche en menos que canta un gallo. Maripi volvió a respirar y el coche... ni un rasguño.

Otra pequeña anécdota: Fui el sábado a Oriñón con compañeras de curro y como venían de Bilbao, me ofrecí a llevar el coche desde aquí. Al volver después de una jornada de playa, la grúa les había llevado el coche. 108 € la broma. Y digo yo… ¿¿¿¿qué le ocurre últimamente a los coches de la gente que me rodea???? Encierro en un garaje, rueda en la cuneta, secuestro por la grúa…
Maripi representa para nosotros la situación vivida en su garaje. Véase la alta valla sobre la que se quedó suspendida la Soni y las dos puertas que tuvimos que franquear con ayuda de los munipas.


Si queda alguien por votar las crónicas que lo haga ya, que mañana proclamamos vencedor y ponemos otra aventura vivida por Mte y Mpi el último finde. El recuento va así:
. Kertxo: 4 points.
. Mpi: 1 minipunto.
. Mte: 1 minipunto.
. Soni: 2 puá.
Venga, a votarrrrrrrrrr!!!!!!!!!!!
Teníais que haberme visto, allí subida, sentada en la valla y a los pies un policía local con los brazos abiertos (será fans de titanic?). Cuando estaba vislumbrando la mejor manera de tirarme y no morir en el intento o por lo menos no romperme nada, la puerta se empieza a abrir... Un vecino había llegado para meter su coche en el garaje y había abierto la puerta !!! (mierdaaa !! podía haber llegado un minuto antes, digo yo, no?). Mientras los demás, a carcajada limpia, salían tranquilamente por la puerta, una servidora, se sintió cuál vedette subida en una plataforma móvil (pero sin plumas y con algún que otro kilo de más, claro) y con la prisa que supone cuándo la puerta en la que una está encaramada se va acercando a la pared.
Cómo podéis imaginar ese suceso nos acompaño toda la noche de fiesta y a una servidora, el dolor en la planta del pie izquierdo tras la caida (p’haberme matao).
Crónica de Iker:
“SALVADOS” POR LAS FUERZAS DE SEGURIDAD DEL ESTADO.
Q SE PUEDE HACER EN UN GARAGE CON CUATRO TIAS…???...PUES NADA MAS Y NADA MENOS Q QUEDARSE ENCERRADO, Y ES Q MANDA COJONES Q DESPUES DE TOMARME LA MOLESTIA DE EMBORRACHAR A CUATRO TIAS Y CONSEGUIR METERLAS A TODAS JUNTICAS EN UN GARAGE CON UNA UNICA PUERTA DE ENTRADA Y SALIDA…ACABAN LLAMANDO A LAS FUERZAS DE SEGURIDAD DEL ESTADO, SI SI, Q RECONOZCO Q SOY UN DEGENERADO PERO EN ESTE CASO EL CULPABLE DE TODO ESTO FUE EL MANDO DEL GARAGE DE LA MARIPEICH Q DIJO Q PASABA DE FUNCIONAR, A TODO ESTO LA NOCHE SEGUIA AVANZANDO Y TRATAMOS DE SALIR POR NUESTROS MEDIOS SOLTANDO LOS PASADORES DE LA PUERTA PARA ABRIR EN MODO MANUAL PERO A LA “L” Q LE GUSTAN MAS LOS BARES Q A UN TONTO UN LAPICERO LE FALTO TIEMPO PARA LLAMAR NI MAS NI MENOS Q AL 112…AMOS Q LA TIA TENIA UNA URGENCIA DE COJONES, TOTAL Q AHÍ APARECE UNA PATRULLA DE MONOS CASTREÑOS Q TENIAN Q ESTAR FLIPANDO ANTE TAL ESCENA…LO DIGO POR LO DE VER A UN TIO DE BILBAO CON 4 TIAS…TOTAL Q CONSEGUIMOS FLANQUEAR EN MODO MANUAL LA PRIMERA BARRERA , ANTIGUAS BATALLAS CURRERILES SE APODERARON DE MI MENTE AL VER EL ESTADO DE MIS MANOS, O SEA, LLENAS DE MIERDA, PERO AUN QUEDABA LA SEGUNDA BARRERA Y ESTA NO HABIA MAS COJONES Q SALTARLA…
TOTAL Q DESPUES DE Q LOS POLIS SE HICIERAN LOS MACHITOS LA PRIMI SE DISPUSO A SER LA PRIMERA EN PROBAR SUERTE Y JUSTO CUANDO HABIA CUMBREADO LA PUERTA Y EN UN POSTURA DE DIVA TOTAL… LA PUERTA COMENZO A ABRIRSE MISTERIOSAMENTE, CON LA PRIMI ENCIMA , CLARO, DE ENTRE LA OSCURIDAD DE LA NOCHE SURGIERON DOS FOCOS CON SU CONSIGUIENTE VEHICULO VECINAL DETRÁS, SOLO TENEIS Q IMAGINAROS LA CARA DEL VECINO Q NO DABA CREDITO ANTE TAL ESCENA, LA POLI , UNA CUADRILLA DE BORRACHOS Y LA DIVA ENCIMA DE LA PUERTA , Q NI ALMODOVAR EN SUS MEJORES SUEÑOS LO HUBIESE HECHO MEJOR.
NO ME DIGAIS COMO PERO LA PRIMI SE BAJO DE LA PUERTA Y TODAVIA ELENA EN SU ESTADO FUE CAPAZ, NO SE PARA Q, DE EXPLICARLE AL VECINO, Q LA MIRABA COMO LAS VACAS AL TREN…Q SE HABIA DEJADO UNA COSA ABAJO… LA COSA ERA UN CULO INFAME DE KATXI DE KUBATA…PERO LA TIA BAJO …
TOTAL, Q DESOBEDECIENDO LAS ORDENES DE LA MUNIPADA DE CASTRO ALLI SE QUEDO LA PUERTA SIN CERRAR PERO NI GOTA DE ALCOHOL EN EL GARAGE…EL RESTO DE LA NOCHE YA OS LO PODEIS IMAGINAR…ES DECIR, Q NO FOLLO NADIE…
ASI Q NO SUS ENCERREIS EN UN GARAGE A LA NOCHE Q NO SIRVE PA NA…
Crónica de Maripi:
EL PASADO SABADO 7 DE JUNIO EN CASTRO URDIALES, by Maripi
Esta es la crónica de una castaña anunciada, que si bien empezó como otras muchas quedadas en nuestro entrañable municipio, acabó más etílica que nunca, al menos para la cronista arriba firmante.
Todo se fraguó en el ático jevi, donde cachi-to a cachi-to, o bien gracias a una clase especial de cerveza largamente fermentada, nuestros cuerpos y mentes empezaron a sentir la llamada de la jungla, el grito de guerra, la exaltación de los placeres de la noche. Y en esas estábamos, bajando en coche del piso de Elena camino del garaje de una servidora, con los cachises en mano, todo risas y despreocupación. Entramos, aparcamos, salimos de vehículo.... y ¡uy fíjate!, cae al suelo el mando a distancia de la puerta del garaje, abriéndose en dos cual cáscara de huevo y dejando de funcionar. ¿Qué hacemos? ¡Estamos encerrados! Aunque a MariTere la situación le parecía tronchante, eran las 2.30 de la madrugada y había que buscar soluciones. Elena, cabeza pensante y móvil en ristre, llamó sin dilación a los munipas castreños, en plena algarabía nuestra de gritos y risas. En previsión de su inminenete llegada, los cachis fueron escondidos en un discreto rincón. Y en breves instantes aparecieron nuestros rescatadores, que dando las precisas instrucciones que Iker obedeció, nos librararon de la primera puerta metálica. Pero ahí no acabó el percance. Quedaba la segunda puerta. La más peligrosa. La referida puerta es de apertura lateral y no llega hasta el techo, pero alcanza una altura considerable. Pero Sonia, arriesgada e indómita ella, se encaramó al portón sin pensarlo dos veces, dispuesta a saltar al otro lado, donde los sólícitos rescatadores la esperaban gritando "que ni el viento la toque". Y así se encontraba esquilada la Soni cuando, desde lejos, unos vecinos ajenos a nuestro encierro accionan el mando a distancia y provocan que la puerta se mueva y nuestra heroina se precipite al suelo, donde airosamente salió indemne, pero...pa haberse matao. Y de esta manera tan azarosa fuimos liberados, dimos las gracias a los gentiles munipas, recuperamos las bebidas y empezó la celebración de nuestra recién recuperada libertad.
Y digo yo, qué tiene el salto a la verja de la Blanca Paloma en la aldea del Rocío que no tenga el de Sonia a la puerta de mi garaje? Igual de nocturno, arriesgado y vistoso! Y digo más, por qué se llevan la fama los Sanfermines pamplonicas que empiezan el 7 de julio, si en Castro Urdiales ya tuvimos un mes antes un encierro en toda regla?
En fin amigos, a partir de aquí los recuerdos se desdibujan y los contactos con las tribus que ahora pueblan nuestro querido municipio, como los machu-pichus, son un vago destello que se pierden en mi memoria.